el instante
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La sublime inmensidad de tus pupilas te arrastró a los laberintos de mi
mente y allí estás trémulo como entonces, tres escalones más abajo, tus
ropas moja...
Hace 8 años
No hagas nada que tu corazón no quiera que tú hagas.
3 comentarios:
Qué hermoso relato!!!
Dana...me emociona su comprensión...
Todo llega, amiga mía... Se que estuviste visitándome, aunque borraras tus huellas. Qué bueno que me encontraras de nuevo. Te dejo un beso suave,
V.
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